Habla por teléfono, Acaba los deberes. Mira la televisión. Muere.
Sinopsis
Samantha (Donahue) está cansada de compartir habitación en el campus universitario y decide buscar una casa para alquilar, aunque el precio es demasiado alto para su presupuesto con lo que decide responder a una llamada pidiendo una canguro. Junto a su amiga Megan (Gerwig) acude a aceptar el trabajo descubriendo que en realidad consistiría en cuidar a una anciana encerrada en su habitación, algo que hace escamar a Megan que hace lo posible para disuadirla de aceptar el trabajo sobretodo después de comprobar lo raritos que son los dueños de la casa, aunque finalmente Samantha aceptará...
Crítica
Puntuación del crítico7The house of the devil es una de esas raras películas de terror que consiguen poner de acuerdo tanto a crítica como a aficionados, quizás a los primeros guste porque no es la típica película de sangre e higadillos, y a los segundos porque el film les recuerda nostalgicamente una manera de hacer cine ya obsoleta y completamente dejada a un lado. Obviamente yo me encuentro en este segundo grupo, porque si hay algo por lo que merece destacarse The house of the devil es por el maravilloso toque artístico del film en todo su conjunto, con un toque retro-ochentero que abarca todos y cada uno de los apartados técnicos del film, desde la espléndida fotografía de Eliot Rockett, pasando por la banda sonora de Jeff Grace (que es para mi el gran descubrimiento del film), los decorados, el vestuario, incluso el maquillaje y la peluquería, todo absolutamente perfecto, además de contar con quizás las dos actrices más famosas del cine de género de los años ochenta, Dee Wallace (Cujo, Aullidos, Critters) o Mary Woronov (La noche del cometa, Y si nos comemos a Raúl, Terrorvision). En cuanto al aspecto interpretrativo la peli también es de absoluto sobresaliente, su protagonista Jocelin Donahue es todo un descubrimiento, aunque la que realmente despunta (en mi humilde opinión) es Greta Gerwig como su inseparable amiga que ha sabido absorver el espíritu de su personaje de tal manera que realmente parece un personaje surgido de un film de terror adolescente de los años ochenta. Esto sería lo más reseñable del film, y ahora viene lo malo, y es que a pesar del cuidadisimo diseño artistico la peli naufraga absolutamente a nivel de guión sobretodo en su parte final, es de esos films en los que la puesta en escena es más importante que lo que se cuenta (y yo lo agradezco en parte), donde practicamente no pasa nada durante casi todo su metraje ya que el director se centra más en crear una atmósfera y que cuando llega el final, es tan poquita cosa que no deja apreciar el film en toda su totalidad. Aún asi es un film muy disfrutable y que sobretodo encantará a los fanáticos de la estética del cine de terror de los ochenta, porque se sentiran como estar visitando un lugar conocido al que pensaban que no iban a volver en la vida.
Joan
